Propósito, decisiones y espacios: ideas para llevar una forma consciente de emprender al trabajo cotidiano.
Propósito y decisiones
Un negocio consciente puede empezar por una pregunta sencilla: ¿qué efecto tienen mis decisiones sobre quienes trabajan conmigo, mis clientes y mi entorno? La respuesta se concreta en horarios, precios, compras y trato.
Coherencia cotidiana
Cercanía, honestidad y respeto pueden significar cosas distintas para cada persona.
Organización del proyecto
Un propósito amplio necesita una oferta concreta.
El espacio y las personas
Imagina a alguien que visita el centro por primera vez.
Relación con clientes
Presenta el servicio con datos que la persona pueda utilizar: duración, formato, lugar, precio y contenido.
Cuidar la forma de trabajar
Durante unos días, anota qué ocupa tu jornada: atención, mensajes, preparación, desplazamientos y tareas pendientes.